martes, 10 de julio de 2012


APUNTES DE CLASE


 RICOS Y POBRES:
Los deseos primarios de las personas son: salud, dinero y amor. Una forma de satisfacer estos deseos es logrando la riqueza y la prosperidad.

Así como hay personas pobres y personas ricas, hay países pobres y países ricos, así como hay escuelas y comunidades pobres, hay escuelas y comunidades ricas.

La riqueza o la pobreza no están determinadas por la antigüedad: India y Egipto que tienen miles años de antigüedad, son pobres. Australia y Nueva Zelanda que hasta hace poco más de ciento cincuenta años eran desconocidas, hoy son países desarrollados y ricos.

Los recursos naturales de que disponen los países, tampoco son determinantes de su pobreza o su riqueza: Japón tiene un territorio muy pequeño y montañoso que no sirve para la agricultura ni la ganadería y sin embargo es la segunda potencia económica mundial. Su territorio es como una gran fábrica flotante que importa materia prima de todo el mundo, la procesa y el producto resultante es exportado también a todo el mundo acumulando riqueza. 

Suiza no posee océanos, pero tiene una de las mayores flotas náuticas del mundo. No tiene cacao, pero sí el mejor chocolate del mundo. En sus pocos kilómetros cuadrados, cría ovejas y cultiva el suelo sólo cuatro meses al año ya que en los restantes es invierno; tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa. Al igual que Japón, no tiene productos naturales pero da y exporta servicios con calidad muy difícil de superar. Es otro país pequeño cuya seguridad, orden y trabajo, lo convirtieron en la “caja fuerte” del mundo.

Tampoco es la inteligencia de las personas hace la diferencia. Los estudiantes de los países pobres emigran a los países ricos y consiguen resultados excelentes en su educación. Los ejecutivos de países ricos no muestran diferencias intelectuales en relación con los ejecutivos nuestros.
La raza no hace la diferencia. En los países centroeuropeos o nórdicos, latinos o africanos, demuestran ser la fuerza productiva de esos países.

La diferencia está en: la actitud de las personas en las siguientes reglas:
1.   Adopción de lo ético como principio básico.
2.   El orden y la limpieza.
3.   La integridad.
4.   La puntualidad.
5.   La responsabilidad.
6.   El deseo de superación.
7.   El respeto a las leyes y los reglamentos.
8.   El respeto por los derechos de los demás.
9.   Su amor al trabajo.
10.               Su esfuerzo por el desarrollo de la economía y el emprendimiento.

En fin, los países, las comunidades y las escuelas no son pobres porque la naturaleza haya sido cruel con ellos. Se requiere tener carácter para cumplir estas diez premisas básicas sobre el funcionamiento de la sociedad. Si esperamos que el gobierno soluciones nuestros problemas, esperamos toda la vida.

Un mayor empeño puesto en nuestros actos junto a un cambio de actitud, puede significar nuestra entrada, la de nuestra familia, la de nuestra escuela, la de nuestra comunidad y la de nuestros países en la senda del progreso y el bienestar.

Estos valores deben animar cada proceso de cambio que impulsemos, cada objetivo, cada meta que alcancemos y sobre todo el estilo de vida que llevemos.
-NLA-

MADRE PROVEEDORA

La mujer es madre. Su propia estructura le indica que es receptividad, “tierra dotada de fecundidad natural” inmersa en el instinto de vida. Ella no puede escapar a ese designio con el cual la naturaleza le hizo el encargo de perpetuar una especie… es madre con hijos o sin ellos. Comprometida con este papel esencial, trasciende el devenir del ser humano en todos sus espacios.

La historia de hombres y mujeres sobre la tierra define una distribución del trabajo, que va de lo natural a lo social: la provisión de alimentos, la caza, la pesca y la defensa del territorio como tarea de hombres; y el trabajo del hogar, el cuidado y protección de los hijos(as), la elaboración de utensilios y la cestería como labor de mujeres. Estas condiciones priman por siempre en cada etapa de la vida del mundo. Desde otro nivel las tareas de la espiritualidad se distribuyen en forma equitativa; diosas y dioses atienden las obligaciones del cielo en cuanto el cuidado debido a los humanos en sus alegrías y desdichas.

Cuando el patriarcado entra como estructura social y económica dominante, frente al matriarcado, la mujer conserva todos sus atributos, pero pierde su poder y queda supeditada a los designios del sistema imperante. Conserva la capacidad de crear vida, controla la estructura familiar desde los remanentes del matriarcado - jamás exterminado - contribuye a la economía con su trabajo y mantiene el ascendiente de protección y cuidado, en pos de su función natural, es en síntesis el poder detrás del trono.

La mujer en el ámbito social permite su sometimiento ante las fuerzas económicas, políticas y religiosas dominantes. En el medio económico hace eco de su subvaloración como elemento fundamental en la vida del mundo, acepta convertirse en objeto bonito y en objeto de mercado, acepta ser segunda, humillada, vilipendiada, subvalorada. Oculta su capacidad, su antigua sabiduría y su antigua rebeldía y se dedica a las labores menores, con la paciencia del santo y la terquedad del genio.

Cuando aflora un nuevo modelo de sociedad, la mujer está lista para asumir los nuevos retos de la historia. Esa primitiva rebeldía resurge en los momentos que el patriarcado erosionado por sus insensateces empieza a tambalear frente a las nuevas tareas del mundo.

No es posible pensar en la búsqueda de otros mundos sin ella; los nuevos seres enviados al espacio, deben contar con la capacidad de dar  vida. No se ha informado sobre las parejas de astronautas que han circunvolado la tierra en los breves momentos de un prologado encuentro entre días de muchos soles y muchas lunas, en un romántico cielo lleno de estrellas.

Los grandes estados vienen encontrando en la mujer una alternativa para asumir el poder, con igual o mayor eficacia que el gobierno de los hombres.

La ciencia ha contado con la participación femenina, porque el conocimiento nunca ha sido patrimonio de género, ensombrecido en algún momento por la propaganda negra de un machismo regularmente alimentado desde su fuente por la mujer.

En los grandes desastres naturales, tsunamis, terremotos y hambrunas está en primera línea en la colaboración y en el trabajo, la madre alimento; incansable en la renovación de la vida y en la reconstrucción de los entornos.

Acostumbrada desde los albores de la civilización a responder por la familia y el hogar, la mujer moderna, compitiendo en el mercado del trabajo, asume con gran valor  las tareas asignadas a la supervivencia.

No es como un padre, no es como una amiga; es la madre que asume diferentes roles sin dejar de ser la madre proveedora, madre nutricia - madre alimento - madre amistosa, madre confidente.

La madre proveedora desplaza el rol del hombre, a quien la provisión le ha servido para dominar, reclamar poder, someter, socializar desde fuera, mostrar el mundo e imperar sobre todas las cosas.

La nueva mujer se enfrenta al mundo y solamente pide al hombre un poco de compañía, amor y tolerancia porque no hay tarea por difícil que parezca que esté impedida para asumir y ella reclama como todos los seres una mejor oportunidad sobre la tierra.

¿CUÁNDO VAS A CAMBIAR?                                                             

Al interior del mundo de los comportamientos de las personas, se encuentran las posibilidades de cambio: los que se pueden asumir en lo personal y aquellos con los cuales los demás desean beneficiarse.

Padres y madres esperan cambios en hijos e hijas; las esposas en sus esposos, las novias en sus novios; el hombre en la mujer y la mujer en el hombre. En el mundo escolar los grupos conflictivos añoran que sus profesores sean diferentes y a su vez los profesores procuran mejoras en el comportamiento de los estudiantes.

El deseo de cambio parece inherente a una personalidad llena de insatisfacciones, puesto que se espera influir sobre el estado del tiempo para tomar decisiones, sobre el rumbo de la  guerra y aún en la ley para beneficiar al retenido de cuello blanco antes que al de ruana; se espera que la economía nos depare beneficios; y aún que la suerte mire hacia nuestros bolsillos vacíos para llenarlos de dinero.

Para tratar de lograr variar los comportamientos, se requiere realizar una valoración detallada del problema que nos afecta y cómo se ha desarrollado ese comportamiento; lo más probable es la existencia de influencias de determinados factores que buscan satisfacciones a corto plazo.

Un ejemplo nos puede dar un poco de claridad: En algunas ocasiones el exceso de peso lleva a la compulsión de consumir alimentos en forma desordenada. Los alimentos a deshoras entran a ser relacionados con la fatiga y la ansiedad, y se anidan en la mente, estableciendo la presencia de un hábito: fatiga-hambre-comida. Cuando esperamos variar estos comportamientos en personas cercanas, surge la preocupación por su salud. La situación toma un rumbo inesperado al caer en el “síndrome del comprobador” que siente satisfacción cuando todo está en su lugar, cuando se logra obediencia y acatamiento a sus instrucciones y deseos.

Ante una actitud condicionada a observar al otro de quien se espera obtener diferentes maneras de actuar que faciliten la convivencia, se hace importante ejercitar la  autoobservación para definir con precisión qué es lo que nos afecta de ese comportamiento externo.

No debemos observar demasiadas cosas a la vez, puesto que se debe enfatizar en reconocer el proceso de desarrollo de los actos calificados de negativos. Así se detectan la irritabilidad en el trabajo y en el hogar, la dificultad para expresarse, la mentira, la infidelidad, la tensión, los “guayabos” incontrolables, el deseo permanente de beber o de comer, las discusiones con la pareja, la violencia intrafamiliar, la impuntualidad, la irresponsabilidad, la frialdad, el engaño, la baja autoestima y la subvaloración de otros desde el chiste agresivo.

Pero, “el que espera desespera y esperando se queda”,  dice la sabiduría popular. Usted puede estar viviendo en el mundo de las falsas promesas y de las esperas eternas de transformación en el otro y en los otros; usted vive en un mundo equivocado.

No es posible por mucho que lo espere y desee que las personas actúen de acuerdo con su gusto o sus caprichos. El cambio en el otro es su deseo, no el deseo de él o de ella. Mientras usted sufre y llora, el otro está desentendido, no le preocupa el problema que usted vive. Para satisfacerlo(a) puede estar mostrando un comportamiento forzado, algo que no se desea dar y que regresará a su estado anterior en cualquier momento.

Cambie usted si quiere lograr cambios en los demás. Adáptese a las circunstancias. Analice las razones de su angustia y “por qué” y “para qué” la proyecta en otros. Aprenda a relajarse física y mentalmente.

Los problemas de los otros deben ser asumidos por ellos, mientras usted asume los suyos. Ensaye su propio cambio y se sorprenderá con los resultados sobre el comportamiento de los demás.
_NLA_

martes, 3 de julio de 2012


FRENTE AL JUEGO

“La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba
cuando era niño”. Federico Nietzsche.

Durante la infancia el juego es una de las primeras actividades que realiza el ser humano para establecer contacto con el mundo. Se habilita el desarrollo físico en correspondencia con el proceso de maduración de las funciones cerebrales y se utiliza indistintamente para la recreación, el descanso, el placer, el ejercicio físico, la descarga de tensiones y las demostraciones de fuerza, poder, inteligencia y atrevimiento.

Desde el recuerdo de los juegos de la infancia se estructura el deporte como un juego ordenado, sujeto a reglas. Puede estar determinado por actividades en solitario que buscan marcar un récord, satisfacer personales exigencias y quemar adrenalina en desafíos de alto riesgo. Los espacios para el desempeño, pueden ser mínimos como una mesa, o enormes superficies como el mar, los autódromos, los hipódromos o aún el ancho cielo.

En la historia de los juegos, se tienen en cuenta las condiciones del comportamiento de los seres en el adiestramiento inicial, el reclamo de poder y los ceremoniales previos al apareamiento, la conquista y selección de las hembras y la demostración de fuerza que habilita para garantizar la supervivencia del grupo. El juego confluye en el ritual en el cual se ensalza el triunfo de los vencedores y se decide la suerte de los perdedores.

Un equipo determina las actividades del grupo como unidad y las condiciones de desempeño de cada uno de los participantes. Los deportes de grupo empiezan con el enfrentamiento uno a uno, donde el triunfo de uno depende de la derrota del otro. En el deporte de competencia, ser el mejor, el más hábil, el más fuerte y el más sagaz, depende de la debilidad del oponente y de la aceptación de su derrota.  Es un “reality”, en el cual el ganador disfruta la comodidad, los mejores espacios y todos los honores. El perdedor es debilitado posiblemente para forzarlo a dar lo mejor o para que renuncie a sus intentos de enfrentarse a los “más fuertes y poderosos”. Un rival debilitado es susceptible de ser vencido.

Por esta única razón, los deportes de competencia necesitan un ganador, un campeón, un subcampeón y un grupo de perdedores. Todos tienen que participar, poner su cuota de trabajo y su angustia, por el triunfo inalcanzable, siendo los casos más comunes en nuestro medio, el ciclismo y el fútbol.Los deportistas menos favorecidos tienen pocas ventajas económicas, sobreviven con un bajo salario y las demoras en el mismo, mínima dotación, pobres espacios de entrenamiento, utilería poca y a veces deteriorada. Saben que se deben sostener por los convenios preestablecidos y no pueden dejar solos a los ganadores quienes deben existir gracias a que ellos son los perdedores.

Entre las condiciones óptimas de los equipos fuertes y el desamparo de los débiles, surge en muchas ocasiones aquel jugador que por sus méritos, abre puertas en los equipos grandes en Colombia y el mundo, bajo un rarísimo servicio de compraventa de personas – jugadores-. Estos muchachos hacen carrera.

Posteriormente se les reclama como figuras en las etapas previas a los grandes torneos nacionales e internacionales. Pero el deporte de grupo tiene características específicas en cada lugar y no se puede trasladar todo un modelo de trabajo en un bien conformado equipo en Europa, hacia una selección que se forma de momento en Suramérica:

Cuando Leonel Messi jugó algunos partidos con la Selección Argentina, se le vino el mundo encima ante la ausencia de goles. La fanaticada se preguntaba, ¿Cómo era posible que uno de los mayores goleadores del futbol europeo, “no daba pie con bola” ante las selecciones de Suramérica, prevenidas y temerosas al enfrentarlo?

 Ante el asedio y la crítica, el jugador expresó a los medios que su juego correspondía a una actividad de grupo, porque él solamente era uno entre once y a cada uno en particular se le debía reclamar por el rendimiento en el trabajo encomendado.
-NLA-



martes, 26 de junio de 2012


EL ADOLESCENTE

La vida escolar estuvo durante mucho tiempo relacionada con factores determinantes del desarrollo. La formación en los espacios del hogar comprendía desde el nacimiento hasta los siete (7) años cumplidos; la educación primaria de cinco años, desde los siete años cumplidos hasta los doce años cuando terminaba el grado quinto y la educación media, desde los doce años cumplidos hasta los diez y ocho años; edad para entrar a prestar el servicio militar obligatorio durante 18 meses, etapa que limitaba con la mayoría de edad a los 21 años.

Adolescencia, etapa de maduración entre la niñez y la condición de adulto. El término denota el periodo desde el inicio de la pubertad hasta la madurez y suele empezar en torno a la edad de catorce años en los varones y de doce años en las mujeres. Aunque esta etapa de transición varía entre las diferentes culturas, en general se define como el periodo de tiempo que los individuos necesitan para considerarse autónomos e independientes socialmente.

El comienzo de la pubertad está asociado con cambios drásticos en la estatura y en los rasgos físicos. En este momento, la actividad de la hipófisis supone un incremento en la secreción de determinadas hormonas con un efecto fisiológico general. La hormona del crecimiento produce una aceleración del crecimiento que lleva al cuerpo hasta casi su altura y peso adulto en unos dos años. Este rápido crecimiento se produce antes en las mujeres que en los varones, indicando también que las primeras maduran sexualmente antes que los segundos.

La madurez sexual en las mujeres viene marcada por el comienzo de la menstruación(menarquía) y en los varones por la producción de semen. Las principales hormonas que dirigen estos cambios son los andrógenos masculinos y los estrógenos femeninos. Estas sustancias están también asociadas con la aparición de las características sexuales secundarias.

En los varones aparece el vello facial, corporal y púbico, y la voz se hace más profunda. En las mujeres aparece el vello corporal y púbico, los senos aumentan y las caderas se ensanchan. Estos cambios físicos pueden estar relacionados con las modificaciones psicológicas; de hecho, algunos estudios sugieren que los individuos que maduran antes están mejor adaptados que sus contemporáneos que maduran más tarde.

Durante la adolescencia no se producen cambios radicales en las funciones intelectuales, sino que la capacidad para entender problemas complejos se desarrolla gradualmente.

El psicólogo francés Jean Piaget determinó que la adolescencia es el inicio de la etapa del pensamiento de las operaciones formales, que puede definirse como el pensamiento que implica una lógica deductiva. Piaget asumió que esta etapa ocurría en todos los individuos sin tener en cuenta las experiencias educacionales o ambientales de cada uno.

Sin embargo, los datos de las investigaciones posteriores no apoyan esta hipótesis y muestran que la capacidad de los adolescentes para resolver problemas complejos está en función del aprendizaje acumulado y de la educación recibida.

Los cambios físicos que ocurren en la pubertad son los responsables de la aparición del instinto sexual. En esta etapa su satisfacción es complicada, debido tanto a los numerosos tabúes sociales, como a la ausencia de los conocimientos adecuados acerca de la sexualidad. Sin embargo, a partir de la década de 1960, la actividad sexual entre los adolescentes se ha incrementado.

Por otro lado, algunos adolescentes no están interesados o no tienen información acerca de los métodos de control de natalidad o los síntomas de las enfermedades de transmisión sexual. Como consecuencia de esto, el número de muchachas que tienen hijos a esta edad y la incidencia de las enfermedades venéreas están aumentando.

El psicólogo estadounidense G. Stanley Hall afirmó que la adolescencia es un periodo de estrés emocional producido por los cambios psicológicos importantes y rápidos que se producen en la pubertad. Sin embargo, los estudios de la antropóloga estadounidense Margaret Mead mostraron que el estrés emocional es evitable, aunque está determinado por motivos culturales. Sus conclusiones se basan en la variación existente en distintas culturas respecto a las dificultades en la etapa de transición desde la niñez hasta la condición de adulto. El psicólogo estadounidense de origen alemán Erik Erikson entiende el desarrollo como un proceso psicosocial que continúa a lo largo de toda la vida.

El objetivo psicosocial del adolescente es la evolución desde una persona dependiente hasta otra independiente, cuya identidad le permita relacionarse con otros de un modo autónomo. La aparición de problemas emocionales es muy frecuente entre los adolescentes

La mayor parte de los padres de adolescentes que acuden en solicitud de ayuda psicológica hacen la siguiente pregunta: ¿Qué hago con mi hijo, que está insoportable?

La adolescencia es una etapa de la vida que marca el fin de la infancia y el comienzo de la edad adulta. Conserva remanentes de  la primera etapa de la vida y  su desarrollo y sus manifestaciones son consecuentes de la forma como esta se haya vivido. El primer paso consiste en conocer a su hijo adolescente desde lo biológico, lo fisiológico y lo comportamental:

El comienzo de la adolescencia depende en lo fisiológico, del comportamiento del sistema hormonal determinado por la maduración de la glándula hipófisis o pituitaria que orienta dos aspectos fundamentales: el crecimiento y la genitalidad. Desde este momento se empiezan a dar manifestaciones notables en el crecimiento: aumento de la estatura, alargamiento de piernas y brazos, sudoración y mal olor en axilas y pies y cambio en los procesos digestivos.

Conservación de la voz de niño en la mujer. Cambio de voz en el hombre con los consecuentes “gallitos”. Maduración de las glándulas mamarias en la mujer y aparición de los senos. Atrofia de las glándulas mamarias en el hombre y aparición de la molesta “piedrilla”. Menarquia o primera menstruación en la mujer y cambio en el tamaño de las caderas. Erecciones espontáneas y poluciones nocturnas en el hombre. Vellosidades en axilas y genitales en la mujer y en forma incipiente en brazos y piernas. Aparición de vellosidades en el cuerpo: cara, axilas, brazos, piernas, brazos y genitales en el hombre.

Los cambios fisiológicos y biológicos determinan cambios en el comportamiento. Para orientar al lector, se ha elaborado un abecé del adolescente:

AFICIONES. Ver televisión todo el día. Lo novedoso.
AMISTAD: la primera amistad permanente es del mismo sexo y desde allí se proyecta a otro tipo de personas.
AMOR. Etapa del primer amor.
APATÍA. Misántropos.
APETITO. A veces comen mucho, a veces comen poco, a veces no comen. Son clientes asiduos de la comida chatarra.
ATEMPORALIDAD. El tiempo no rinde. Carecen de noción sobre el tiempo que se hace corto en la diversión y largo en las tareas y obligaciones que difícilmente asume.

COMODIDAD. Dinero y bienes. Poco amor al trabajo y a las responsabilidades. Aprecio de las comodidades brindada por otros: padres y familia.

DESOBEDIENCIA. La autoridad se diluye. La lucha consigo mismo es permanente no tiene a quien obedecer. La obediencia está supeditada al interés de lo inmediato. Se cuestiona la autoridad del hogar, del Profesor,  de la Dirección del plantel, de la ciudad, del país, del mundo. Todo lo que implique autoridad es cuestionable, la desobediencia es lo común.
DESORDEN. La casa se convierte en un reguero de cosas, desde el momento de entrar a ella, igual ocurre con sus útiles de colegio, su cama y su ropero.
DROGAS: Exploración en este terreno empezando por las drogas sociales como el cigarrillo y el alcohol. En engancharse en este terreno depende de múltiples factores.

EXPLORACIÓN. Búsqueda de identidad en lo social y lo sexual. Se buscan definiciones. Se explora en el mundo del sexo, el juego y la droga: se inicia con cigarrillo y alcohol.

FAMILIA. El concepto de familia no es muy firme.

INTERES. Dualidad entre niño y adolescente. De acuerdo con el interés, se es niño o se es adulto, dependiendo de lo que convenga en el momento.
IRA. Cambio de genio. Las pataletas de la infancia. No saben en qué espacios ubicarse.
IRRESPETO. La lucha generacional. Hay una búsqueda de espacios en los espacios de los adultos. Los enfrentamientos con la autoridad implican enfrentamientos con los mayores, con sus órdenes y sus opiniones.

MIEDO. Inseguridad y miedo. Enfrentarse a responsabilidades de adulto y tomar decisiones con seguridad. Búsqueda permanente del lecho materno.
MENTIRA. Dificultad para entender la nueva etapa sin superar la anterior. Algo aparece distorsionado en la mente del individuo. Aparece la mentira como un lenguaje alternativo y como mecanismo de defensa.

OPINIONES. Reafirma su seguridad y trata de establecer e imponer sus puntos de vista. No quiere ser perdedor y menos en temas que afecten su amor propio. Busca siempre reconocimiento.

PADRES. Las relaciones con los padres se hacen difíciles. El padre no pasa de ser un tonto que provee y la madre una vieja alegona. Son más firmes las relaciones con la madre a quien buscan para dormir en el rincón en los momentos de miedo. (¡Ojo!).
PEREZA. Se sienten aperezados. Quedarse todo el día sin bañarse. Se bañan a las seis de la tarde para acostarse.
POLÍTICA. La búsqueda del cambio.

RIESGO. Les gusta el riesgo y aquellas cosas en las que está presente la adrenalina.

SEXUALIDAD. La búsqueda de la sexualidad es inmanente empezando en el reconocimiento de su cuerpo.
SUEÑO. Duermen mucho.
-NLA-

LA INSTITUCIÓN ESCOLAR COMO SISTEMA SOCIAL



Un sistema social comprende “una pluralidad de actores individuales que interactúan con un sistema de símbolos culturalmente estructurados y compartidos”, en un medio ambiente específico.

El intercambio profundiza la acción del sistema sobre el medio y puede limitar la dependencia del uno con respecto al otro. El sistema social se relaciona con todos los componentes de la totalidad de sistemas y el subsistema de la institución escolar con su rol administrativo.

En la escuela se da una pluralidad de actores individuales que interactúan con dos clases de fenómenos independientes e interactuantes: las instituciones y los individuos. En mayor o menor escala estos individuos poseen una fácil adaptación social, hábitos de trabajo y un condicionamiento progresivo para relacionarse unos con otros. Las relaciones sociales juegan un papel determinante en el proceso social, es esta una situación que la escuela se ubica como sistema social estructurado y preparado para efectuar los requerimientos de los diferentes procesos y los cambios que van a condicionarlo.

La Institución Escolar como sistema social, no se da en forma gratuita. No parte el concepto de la necesidad de aprender, de normalizarse, de adquirir unos roles “para suplantar una sociedad o una generación que ya cumplió los suyos”.

Estos componentes habilitan la acción del sistema sobre la sociedad pero no la determinan. Las necesidades son fuertes para que la acción educativa ofrezca (producto) resultados que van a incorporarse a los procesos sociales. Es así como podemos ubicar la educación, la institución escolar, la clase escolar como integrantes del sistema social general o como un sistema social en particular.

Cada individuo marca su individualidad en el proceso pero no obedece a regulaciones propias. Sus roles específicos realmente son únicos pero obedecen a la norma preestablecida y a la dimensión personal, originadas en el proceso social amplio.

Muchos pretenden aislar el desempeño de los roles, pero la socialización del elemento actuante dentro de la “pluralidad de actores” condicionan un rol por otro, lo estructuran y comparten y lo proyectan sobre el todo social.
-NLA-

¿LA SOBREPROTECCIÓN PUEDE SER NOCIVA?


La sobreprotección es la actitud que asumen las personas con el propósito de brindar excesivo cuidado a algo o alguien, sobre quien se tiene autoridad; y ante el temor de que pueda ser afectado por agentes externos. Este comportamiento es común de padres a hijos; partiendo del supuesto, que aquellos elementos de formación personal y social dados, no fueron lo suficientemente sólidos. La supuesta consideración de haber fallado, invita a asumir una vigilancia permanente, por demás estricta, para darle una adecuada salida a la culpa.

Desde la concepción se deben tener cuidados con la madre y con la criatura en gestación; el embarazo no es una enfermedad sino un proceso natural y el organismo responde a ese proceso en forma eficiente. Es posible que el cúmulo de miedos de la madre por infinidad de razones, afecte en forma notoria al niño(a). Su tranquilidad crece en la medida que el nacimiento es normal y decrece cuando se presentan complicaciones. Sin embargo, con fundamentos o sin ellos, cuando los padres consideran que los niños(as) son vulnerables en todo momento y todo sentido, sin importar la edad, los convierten en centro de atención y cuidado que regularmente llega a los excesos.  

Al iniciar la vida escolar comienza la tarea de los padres de llevar al niño(a) hasta la institución escolar. Permanecen un buen tiempo en su compañía,  para lo cual colaboran con las labores de la institución o se ubican en lugares estratégicos por fuera del plantel, para vigilarlo(a) a distancia.

Hay intervención en la selección de sus amigos con quienes poco permiten compartir si no tienen su visto bueno. La participación en ambientes de socialización en cuanto el uso del lenguaje se encuentra exigida por parte de los mayores quienes definen lo que el niño debe contestar: “diga”, “salude”, “conteste”; y la manera como debe actuar: “cante”, “baile”, “despídase”.

El niño sobreprotegido puede tener dificultades de adaptación en los procesos académicos. Tareas y trabajos regularmente requieren la intervención de los padres, quienes exigen al estudiante las mejores notas; procedimiento  que se realiza en algunos casos intercediendo ante profesores y rectores para lograr lo que esperan de los hijos.

La elección de carrera es una cosa que solo se define en el hogar. El estudiante debe escogerla de acuerdo con los deseos de los padres y “que no se le vaya ocurrir la música, la literatura, o la pintura”. Eso lo puede hacer en sus ratos libres o como entretenimiento. El nuevo profesional no necesita tener obligaciones económicas con su hogar, porque allí nada le falta. Cada cosa que proyecte o diga debe tener la  aprobación y el consentimiento de alguien del núcleo familiar; en igual forma, puede esperar tranquilamente que le consigan trabajo.

El “niño sobreprotegido” está obligado a responder “al esfuerzo de sus padres”, seguir las orientaciones hacia una vida ordenada, conseguirse una novia que debe pasar por el tamiz de la familia y casarse para que las malas lenguas no digan que es “gay”; además, tener dos hijos - la parejita-,  para que no se les vaya ocurrir rumorar que es estéril.

La residencia de la nueva pareja puede ser en los espacios ampliados de la vivienda familiar o cerca a la casa paterna, bajo la sombra de papá y mamá.

A la persona sobreprotegida se le dificulta enfrentarse a la vida, porque todo es un riesgo: la soledad, la tranquilidad, la seguridad.  No es posible salir de la casa, renunciar a las comodidades y asumir gastos.

El “Hotel Mama” no se puede abandonar. Todo opera en forma irregular porque no se ha construido autoconfianza, ni amor por sí mismo, no hay seguridad ni en el hablar ni en el actuar.

La sobreprotección se convierte en una barrera que obstaculiza el desarrollo armónico de la personalidad en un mundo de dependencia absoluta… casi sin remedio.
-NLA-